viernes, 21 de junio de 2013

Sentimientos encontrados

Sentimientos encontrados.

Eso es lo que en la actualidad siento en mi vida, y me gustaría compartirlo con vosotros, pues creo que merecen una reflexión.

Por una parte, siento ganas de gritar a los 4 vientos que ¡Soy Feliz! ¡Me va bien! Y muchas cosas más que son el reflejo de mi vida en la actualidad.

Una vida, que no ha sido ni sigue siendo fácil, un momento que es fruto de mucho esfuerzo y compromiso, pero sobre todo de un momento de valentía para subirme a un tren que me puso la vida por delante, un tren complicado, pero que me llamaba tanto, que me apasionaba tanto, que decidí arriesgarme, decidí dejar fuera una maleta llena del ¿Qué dirán? del ¡Estás Loco! del ¡No te atrevas! por una única mochila llena de ilusión y ganas de vivir.

Y hasta ahora, ha salido bien, y os digo una cosa, si en algún momento este tren se queda sin combustible, si se para, pues que me “quiten lo bailao”, pues todo lo que he vivido hasta este momento, me ha convertido en una persona distinta, una persona más fuerte, que cree en sí misma, una persona que antes no era, o que sí lo era,  pero que estaba muy escondida en alguna parte de mi mismo.

Por otra parte, no me atrevo, a gritar a los 4 vientos mi sentimiento, me siento coaccionado porque hay personas a mi alrededor que lo están pasando verdaderamente mal, y aunque no soy la causa de sus males, parece que está mal decir en estos momentos que te va bien, parece que es mejor sumarse a la tristeza que dar un paso adelante y sonreír al mundo que es lo me apetece y lo que además, estoy convencido, que en cualquier momento de nuestra vida, es lo mejor.

Se ha demostrado, gracias a las resonancias magnéticas, que los estados de ánimo, afectan al funcionamiento del cerebro.

Cuando estamos con ilusión, cuando estamos entusiasmados, hay un aumento del riego de la parte anterior del cerebro (área pre-frontal), esto supone que analizamos con más precisión, vemos con más distancia, aprendemos más deprisa y somos mucho más creativos.

Tal y como nos dice el Doctor Mario Alonso Puig: “Se ha demostrado que si tienes entusiasmo, si sales de tu zona de confort y te atreves, aumenta el número de conexiones entre las neuronas y te conviertes en una persona más inteligente, algo totalmente distinto a lo que nos han explicado hasta ahora, que nos habían asegurado que la inteligencia no cambiaba, que era inamovible. Además células madre localizadas en las cavidades cerebrales (al lado, no dentro), emigran (cuando tenemos ilusión y entusiasmo y nos atrevemos, a pesar de la incertidumbre y la complejidad) a los hipocampos y se convierten en neuronas ¡¡en 21 días!!.

Por eso un hábito son 21 días, por lo tanto reinventarse es una realidad física, no es un pensamiento optimista, es un pensamiento muy real, muy cierto”

Por el contrario “Si nos dejamos envolver por la culpa, la angustia, por el desánimo, por la duda, la zona pre-frontal sufre un “secuestro” de sangre, recibe menos sangre, la neuronas, las neuronas reciben menos oxígeno y por lo tanto funcionan peor y esto afecta al sistema de defensa del cuerpo, por eso, la gente que está entusiasmada e ilusionada, enferma menos”

Ya lo dijo Santiago Ramón y Cajal: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser  escultor de su propio cerebro”

He tenido la gran suerte de dedicar gran parte de mi vida a la práctica del deporte de competición, digamos que a alto nivel.

Cuando hacía deporte, me enseñaron que una de las fortalezas del trabajo en equipo, es que cuando algunos no se sienten fuertes, los que sí lo están, deben dar un paso adelante, sacar pecho e insuflar el aire necesario para aportar ese soplo de aire fresco a  los demás y que sean capaces de seguir adelante.

Y yo me siento muy fuerte, me siento imparable.

Estoy convencido que nuestra sociedad necesita personas que se sientan fuertes, que quieran aportar valor añadido a su entorno, personas humildes pero decididas, faros que lleven a buen puerto a los demás barcos perdidos.

El problema es que hay muchas personas que no lo ven así y prefieren recrearse en la fatalidad, prefieren pensar que no hay ninguna salida, que nada es posible, que lo único que se puede hacer es sentarse a esperar.

No se dan cuenta que justo eso, es lo que quieren los que nos han llevado a esta situación, no se dan cuenta que hay que levantarse y andar, que si no nos gusta el futuro, necesitamos inventar uno nuevo, que si queremos que pasen cosas distintas, necesitamos hacer cosas distintas.

Pero para eso hay que salir de nuestra zona de confort, hay que dar un paso adelante, buscar en el interior y hacerlo fuerte, hay que Reinventarse, estamos obligados a luchar por nuestros sueños, nos lo debemos a nosotros mismos.

Si no luchamos por nuestros sueños, alguien nos contratará un día para hacer realidad los suyos.

Necesitamos creer en nosotros mismos, creer en nuestro talento.

Tal y como nos aseguran desde Fundación Promete: El Talento, es el primer y exclusivo patrimonio de la humanidad y el principal recurso de los individuos y los pueblos, para sobreponerse a entornos desfavorables.

Me gustaría además sumar a la anterior afirmación que el talento es lo único que, pase lo que pase, no nos pueden quitar, porque es nuestro, está en nuestro interior, y solo necesitamos mirarnos adentro, agarrarnos bien a él y ¡Dar el mejor salto de nuestra vida! ¡Echar el resto! ¡Ir a por todas!.

Ser o no ser feliz, creo que definitivamente amig@, depende de nosotros mismos, de nuestra actitud ante la vida.

Ya nos lo dijo un día el gran John Lennon “La vida es aquello que pasa mientras estamos ocupados haciendo otras cosas”


Por lo tanto, ocupémonos de nuestras vidas, no permitamos que las circunstancias o las personas que nos rodean decidan cómo hemos de vivirla, y tal y como nos dijo el no menos grande Steve Jobs: “Seguid hambrientos, seguid alocados” 

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